Como recordaréis os informamos hace unos meses de la puesta en marcha de la construcción de la Escuela Margarita del Río. Con los próximos conciertos anunciados para los días 12 y 13 de enero en la Sala Clamores se pretende reforzar la labor de cooperación que venimos realizando con las pequeñas comunidades de la reserva selvática del Río San Juan en Nicaragua. A continuación os anticipamos parte de información de la historia y evolución del proyecto que será ampliada tanto en el concierto como próximamente a través de este foro.
El proyecto Escuelas de Nicaragua se funda en el año 2000 por Antonio Parajón, Rafa Martí, Laura Ferri, Vicen y Mila Soler. El grupo original se ve los años siguientes apoyado por los hermanos Vila.
Dedicábamos todo el año a recopilar y clasificar el material escolar que conseguíamos, la mayoría de veces a través de donaciones personales y de alumnos de los centros en los que impartíamos clases. Aunque pudiera parecer limitada nuestra capacidad de actuación, puesto que únicamente podíamos llevar con nosotros lo que permitía nuestro equipaje: dos maletas de 32 kilos por persona, llegamos a repartir con nuestras propias manos 1.000 Kilos de material escolar. Y lo que es mejor todavía, comenzamos a sentar unos vínculos sólidos con las personas de las comunidades a las que visitábamos año tras año.
Fue por esta época cuando conocimos a Antonio y Marga. Desde el primer encuentro se implicaron emocionalmente con nosotros y el proyecto. Sentimiento mutuo que no ha dejado de crecer, aunque de manera personal y privada hasta la fecha. Nuestro contacto prolongado con Antonio nos llevó hasta Luismi Baladrón, con quien hemos alcanzado una complicidad tan intensa como con Antonio, como entre bromas nos gusta recordarle a éste. Los conciertos que ahora se celebran en Clamores constituyen el primer acto público de Antonio a un proyecto con el que, tanto él como nosotros, nos sentimos profundamente comprometidos. Además de los conciertos estamos trabajando junto a Antonio y Luismi en unas canciones con la finalidad de editarlas en un CD para incrementar y difundir el proyecto. Por utilizar palabras del propio Antonio: “Esto el principio de algo grande”. Una hermosa aventura, igual que todo lo que tiene que ver con Nicaragua, que no sabemos donde nos conducirá pero que estamos deseando descubrir.
Cada año buscábamos las zonas más recónditas del Río San Juan, nuestra área de actuación preferente, situada en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica. Estando, sin saberlo, escolarizando a la mayoría de los niños con los que nos relacionábamos. Puesto que muchos de ellos no acuden a la escuela por no disponer de un cuaderno o un lapicero.
Tras la vuelta de uno de los viajes anuales decidimos editar un libro para canjearlo a cambio de material de escolar. La edición aunque fue realmente corta; 280 ejemplares, puesto que la costeábamos de nuestro bolsillo, terminó siendo de lujo por la aportación de la imprenta Mañez. El libro-cd tenía como objetivo dar a conocer la labor que llevábamos años realizando. Más bien era una necesidad de darnos que no pudimos contener. El relato novelado estaba basado en los viajes transcurridos en Nicaragua y venía acompañado por un par de temas musicales, también viajeros, que grabamos Rafa y yo junto al guitarrista J. Godofredo bajo el nombre de Antihéroe y que desinteresadamente nos mezcló Carlos Martos, el productor de Antonio.
La Universidad de Valencia se hizo eco de toda esta labor decidiendo costear el envío del material que fuéramos capaces de recolectar. Organizamos una campaña de recogida por los todos los centros universitarios de Valencia y un buen número de secundaria. Tras meses de frenético trabajo recogimos y clasificamos material escolar donado por valor de más de 350.000 €.
El reparto de todo ese material en Nicaragua fue una labor titánica. Distrubuimos material a más de 2.000 niños diseminados en las zonas más remotas de un país del tercer mundo. La mayoría de la población beneficiaria jamás había acudido a la capital, pero establecimos conjuntamente que la comunidad tenía que encargarse de la recogida del material en la capital. El presupuesto de reparto por vías oficiales ascendía para tal tarea a unos 10.000€ (sin incluir las comunidades realmente aisladas). Se saldó con unos 500 € en gasolina, tres días y sus noches por los caminos de la selva de mi hermano Vicen con gente de las comunidades en un desvencijado camión, y la lección indiscutible, tanto para nosotros como para ellos, de que no todo es cuestión de dinero.
Debido al éxito rotundo, tanto de recogida como de reparto de material, nos atrevimos a solicitar a la Universidad de Valencia un nuevo proyecto que llevábamos tiempo acariciando. Sabíamos de una comunidad; Poco Sol, que demandaba infructuosamente ayuda para construir una escuela. Ponían a disposición de aquél que pudiera ayudarles no sólo el terreno sino la madera necesaria extraída de sus propias tierras y la mano de obra. A cambio sólo pedían que les dieran de comer mientras trabajaban, asistencia técnica para construirla lo mejor posible, y el material de ferretería al que no podían acceder.
Para mí la parte más bonita de esta historia, además de los niños de Poco Sol a los que van dirigidos todos nuestros esfuerzos, es que se hace realidad el sueño que un día compartí con Marga: construir una escuela en la selva. Hablábamos de los trámites necesarios para la ejecución de la misma. Recapitulábamos constantemente los requisitos formales del Ministerio de Educación Nicaragüense como la donación del terreno, el permiso especial de tala de árboles en la zona de la reserva selvática, la adjudicación definitiva de una maestra,….incluso los planos diseñados gratuitamente por un amigo arquitecto español; Raúl, residente en la zona. Y ahora, a punto de finalizar su construcción, podemos decir con orgullo, no sólo por su calidad sino fundamentalmente por el proceso humano que hemos recorrido, que la escuela de Poco Sol será una morada a la altura de Marga y de los niños de la selva.
En estos momentos se está llevando a cabo la construcción de la Escuela Margarita del Río por los propios habitantes de Poco Sol. Todas y cada una de las decisiones han sido tomadas conjuntamente con los destinatarios últimos de la ayuda. Para nosotros son ellos, junto a Margarita, los auténticos protagonistas de esta historia. Pero aún con la construcción de la escuela respaldada económicamente por la Universidad de Valencia ¡quedan tantas necesidades por cubrir¡ Los fondos recaudados con los conciertos de los días 12 y 13 de enero irán destinados a paliar las numerosas necesidades de los niños en el entorno de la reserva selvática indio-maíz, tan básicos como comida y calzado.
Por supuesto las actuaciones que se lleven a cabo con los fondos obtenidos serán puntualmente notificadas en este mismo foro. También podéis obtener esta y otras informaciones en la web del proyecto: http://www.uv.es/escuelasdenicaragua Así como contactar personalmente conmigo para la gestión de donaciones a través de misori@alumni.uv.es
Un cariñoso saludo enredado con las historias de la selva para todos los interesados en la Escuela Margarita del Río, Mila
